Huaicos amenazan Trujillo y autoridades no hacen nada al respecto

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Escrito por: Anthony Rodríguez

Todo indica que febrero cerrará con la llegada de fuertes lluvias, esto a raíz de la posible aparición del fenómeno El Niño, según advierte el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI). Las autoridades regionales aseguraron que estos fenómenos climáticos podrían causar grandes estragos en diferentes zonas de La Libertad, incluyendo la ciudad de Trujillo, la cual es golpeada por los desbordamientos en cada verano.

El vicegobernador regional, Ever Cadenillas, señaló que el día de hoy - 24 de febrero - se llevará a cabo una reunión entre las distintas autoridades regionales y municipales para decidir las medidas a tomar, considerando que La Libertad se encuentra bajo Alerta Roja. La cuestión viene siendo ahora que se puedan adoptar antes de que se repitan los desastres de años anteriores.

El recuerdo del desastre

La Quebrada San Ildefonso tiende a llegar hasta el centro histórico de Trujillo luego de pasar por los distritos de El Porvenir y Alto Trujillo, que es donde nace el desborde de sus hojas. Desembocando en Buenos Aires, trae consigo una ola de suciedad y destrucción siempre que las lluvias la activan. Junto a la Quebrada San Carlos, en 2025 sus aguas se desbordaron y afectaron diversas zonas de Trujillo. Pese a ello, un desastre mayor se registró en 2023 cuando el sector de Wichanzao, ubicado a las faldas del cerro en el distrito de La Esperanza, sufrió la llegada de oleadas de lodo que sepultaron al menos 300 viviendas de la zona.

A diferencia de 2017 cuando se vivió algo parecido, en esta ocasión, 800 familias quedaron afectadas luego de que, en horas de la noche, dos huaicos pasaran por el sector, trayendo destrucción a su paso, provocando no solo pérdidas materiales, sino también algunas vidas humanas.

¿Harán algo?

El vicegobernador regional convocó a los alcaldes de Víctor Larco, Trujillo, Florencia de Mora, El Porvenir y La Esperanza, esto debido a que históricamente han sido los más afectados ante estos desastres. Se espera entonces que las medidas que se pongan a debate puedan resultar efectivas, puesto que durante los últimos años el agua ha atravesado estos distritos al no tener ningún tipo de impedimento.

Proyectos de prevención como las obras en las quebradas San Ildefonso y San Carlos aún no se han terminado, por lo que el riesgo es persistente y arriesga la integridad física y material de los cientos de familias trujillanas que buscan proteger. Tampoco se ha hecho algo por la población que, en su desesperación, ocupan para vivir zonas para obras o de alto riesgo. Por otro lado, la reciente desvinculación de Mario Reyna con la situación de la ciudad pone en tela de juicio su compromiso con la seguridad trujillana.

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