Cubanos exigen tomar un “cuba libre” ¡por Cuba libre!: Protestan contra la dictadura comunista
Escribe: Wilson Aranda Roncal
Al momento de escribir estas líneas ya me había enterado de que una manifestación popular quemó el local del Partido Comunista de Cuba en la ciudad de Morón, provincia Ciego de Ávila este sábado por la madrugada. La crítica situación de los cubanos ha pasado a ser desesperada: la escasez de petróleo ha paralizado el transporte público, la industria, hay apagones de 15 horas cada día, escasez de alimentos, de medicinas; esto se da mientras la cúpula del Partido Comunista, que gobierna el país desde 1959, goza de todo tipo de privilegios, lo cual causa una ira santa colectiva.
Luego de la captura del sátrapa Nicolás Maduro Moros y la clara advertencia de Donald John Trump a Claudia Sheinbaum Pardo, la marioneta de Andrés López Obrador, la dictadura comunista dejó de recibir la cantidad de petróleo necesaria para su existencia: ahora solo le llega a cuentagotas. Estoy seguro que los jerarcas del Partido Comunista de Cuba temen un gran estallido social que los puede sacar violentamente del poder, por eso ya han empezado, sin embozo, diálogos con Washington que antes negaban en todos los idiomas, para flexibilizar la postura de Trump, que exige mayor apertura democrática en la isla.
El dictador cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ha manifestado que comprende los reclamos y legítimas protestas del pueblo cubano, echando la culpa de la crisis en la isla al “bloqueo” de Estados Unidos y amenazando con aumentar la represión contra los ciudadanos. En realidad, lo del bloqueo es un mito, lo que impuso Washington fue un embargo comercial de los países bajo su órbita, pues Cuba comerciaba con los países socialistas cuando existían, luego, al desaparecer la Unión Soviética, la ayudó Rusia; en el gobierno de Alan García Pérez barcos pesqueros cubanos depredaban nuestro mar; Cuba exprimió las ubres a Venezuela hasta la caída de Maduro; igual la auxiliaba México hasta la advertencia de Trump que forzó a Sheinbaum a restringir el envío de crudo.
Es de recalcar que las movilizaciones han sido muchas en toda la isla y desde hace varios años. El pueblo ya va perdiendo el miedo ante el terror policíaco ejercido por la dictadura comunista cubana y sale a las calles en la misma Habana para hacerse escuchar a través de “cacerolazos”, qué mejor símbolo de protesta ante la escasez de alimentos. Pero en nuestro país, no me cabe duda que, como siempre, en forma cínica, los izquierdistas, caviares, comunistas y rojos de distinta tonalidad saldrán a decir que los cubanos que piden libertad, democracia y mejoras socioeconómicas son “gusanos” afincados en Miami pagados por el imperialismo yanqui; son contrarrevolucionarios, enemigos del pueblo y otras monsergas marxistas-leninistas, stalinistas, maoístas.
Es fácil dar vivas al comunismo en Cuba desde un hotel cinco estrellas, desde una discoteca selecta y cara, desde un café, bar o salón de té, desde una casa en donde la familia no se sufre cuando le dan un jaboncillo para un mes, donde no se vive con la cartilla de racionamiento, donde el sueldo medio es de 16 dólares al mes, lo cual es insuficiente para cubrir las necesidades básicas. Pues, eso, padece el heroico pueblo cubano bajo la dictadura comunista. Hoy más que nunca los cubanos exigen tomar un “cuba libre” ¡por Cuba libre!, que, dicho sea de paso, es un trago que no se originó tras la llegada de Fidel Castro Ruz al poder, sino que tiene partida de nacimiento mucho antes: en el mismo principio del siglo XX.