Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Liga Contra el Cáncer, cada año se detectan 4 900 nuevos casos de cáncer de mama en el Perú, lo que se traduce en cuatro muertes diarias debido a esta enfermedad.

Además, el 5 % de los casos se detectan cuando la enfermedad está en etapa muy desarrollada, lo que dificulta el tratamiento. Así también, la OMS reveló que en los próximos veinte años los casos de cáncer se triplicarán en el Perú. Sin embargo, hay personas que sobrevivieron a esta enfermedad tras una ardua batalla, como es el caso de Rosita. 

Un bulto raro

Rosita Emilia de 39 años, natural de Sullana, vio cómo su vida cambió totalmente en menos de un año. Cuenta a Noticias Trujillo, cómo fue diagnosticada con cáncer de mama y cómo fue superando poco a poco la enfermedad. Durante el tratamiento con quimioterapias, quiso rendirse varias veces, pero tuvo un motivo por quien seguir luchando. Mathías, su menor hijo de 10 años.

Era mayo del 2020, Perú y el resto del mundo enfrentaba la primera ola de la pandemia de la COVID-19. En medio de la cuarentena impuesta por el Gobierno, Rosita decidió realizarse un autoexamen de mama. “Noté un bulto chiquito, nunca lo había tenido. Me pareció muy extraño”, comentó Rosita Emilia.

Decidió acudir a un médico, pero minimizaron el bulto y le indicaron que no era grave.  Cinco meses después, comenzó a sentir molestias en la espalda y brazos, es ahí cuando decidió acudir a la Liga Contra el Cáncer en Trujillo en donde le realizaron diversos estudios. 

El diagnóstico que le dieron, era el menos esperado. Tenía cáncer de mama en etapa avanzada. El cual comenzó a extenderse por su cuerpo. Fueron momentos difíciles, nos cuenta.

“Aún recuerdo ese día, grande fue mi sorpresa al ver la expresión del médico cuando, al finalizar el examen, me dijo que tenía cáncer de mama. Al salir de la Liga Contra el Cáncer, empecé a llorar desconsoladamente, no lo podía creer. Cinco meses antes me dijeron que no era nada grave”.

Los médicos inmediatamente le indicaron que debería iniciar con las quimioterapias, Rosita tenía miedo, pero el dolor de no ver más a su hijo le hizo superar el temor a la muerte. Así es como decidió someterse a las 16 quimioterapias y a la extirpación de su senos y de sus ovarios por prevención.

“Tenía demasiado miedo, me decían que las quimioterapias eran horribles y que me quedaría sin cabello. Me quería rendir, pero me armé de coraje y decidí luchar contra todo pronóstico. Sinceramente no me importaba quedarme sin pelo, solo luchar y ver crecer a mi hijo”.

La primera quimio

Era un 16 de octubre de 2020, cuando le realizaron la primera quimioterapia de las 16 que le ordenó el médico. “La primera (quimioterapia) me realizaron el 16 de octubre, había escuchado que era horrible. Pero no sabía cómo me afectaría. Hasta que me la hicieron. La palabra horrible es poco. Las cuatro primeras son las rojas, es donde el tratamiento es muy agresivo. Veía como se caía mi cabello, mis uñas, mis huesos me dolían”. comentó. 

Rosita, iniciando su tratamiento contra el cáncer de mama en el hospital de Alta Complejidad.

Tras varios meses de lucha y dificultades, entre ellas la demora de una operación que debía realizarse lo antes posible. Finalmente, Rosita logró superar la peor etapa del cáncer. Ahora se encuentra con las radioterapias en el IREN. Durante todo este tiempo conoció a muchas personas de diversas regiones del país quienes llegan a Trujillo a tratarse.  

Una de esas personas es Teresa Cerna, quien también logró recuperarse, en medio de varios problemas. Uno de ellos era la falta de medicinas en el seguro EsSalud. 

Lo que falta

Teresa de 50 años, paciente oncológica producto de un cáncer de mama, ve con mucha preocupación cómo la falta de medicamentos en el hospital de Alta Complejidad de EsSalud, en Trujillo,  pone en peligro su salud. No basta solo luchar contra la enfermedad que padece, sino, ahora, debe hacerlo para conseguir medicinas. 

Al igual que ella, existen cerca de 40 personas quienes también se ven perjudicados. Las medicinas que escasean en el seguro de EsSalud son los bloqueadores hormonales, analgésicos, calcio en todas sus presentaciones, las que no se encuentran disponibles desde hace aproximadamente tres meses. 

Asimismo, medicamentos como la gabapentina, calcitriol, Triptorelina, entre otros. Hay pacientes que han dejado de tomar la medicina poniéndose en riesgo de retroceder en su recuperación. 

La única opción que les queda es adquirirlas por emergencia de manera particular, lo cual es imposible por el alto costo que tiene. Solo una ampolla de Triptorelina (bloqueador hormonal) cuesta 306 soles en una farmacia.

Tres meses

Al igual que Teresa, decenas de pacientes oncológicos no reciben tratamiento desde el mes de septiembre. «Por favor, pedimos una pronta respuesta por parte de las autoridades de salud. No es posible que no se tenga medicamentos. Si no nos tratamos, puede perjudicar aún más nuestra salud».

Noticias Trujillo trató comunicarse con el área responsable de EsSalud La Libertad, sin embargo, no obtuvimos respuesta.

Cifras en Perú

De acuerdo con datos de la Liga Contra el Cáncer, el 5 % de los casos se detectan en etapas avanzadas, lo que hace más difícil tratarlas. Además, datos de la OMS revelan que en los próximos veinte años los casos de cáncer se triplicarán en el Perú.

Los factores de riesgo son varios. La edad es una de ellas, pues conforme aumenta, por encima de los 50 años en promedio, el  riesgo también se incrementa, siendo menos frecuente por debajo de los 35 años, aunque señalan que también es posible.

Así también, el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN)  revela que la edad promedio de incidencia de cáncer de mama es de 50 años, sin embargo en el Perú y otros países latinos existe una creciente incidencia de este tipo de cáncer en jóvenes, afirma el director ejecutivo del Departamento de Cirugía de Mama y Tejidos blandos del INEN, doctor José Manuel Cotrina, el cual es necesario tomar en cuenta.

Esta incidencia es mayor a la que se produce en otros lugares ya que la casuística del Instituto sobre cáncer de mama en menores de 40 años es de 5 % a 8 %, porcentaje mayor al de 6 % o 7 % que se registra en otros lugares.

Vencer el miedo

El oncólogo del INEN, doctor Cotrina, asegura que hay dos temores muy marcados en la población femenina respecto a las pruebas para detectar el cáncer de mama. Uno lo genera la mamografía, que es una compresión de la mama que produce ciertas molestias en algunas pacientes, no en todas, y que garantiza en solo cinco a diez minutos, descartar a tiempo cualquier alteración en los tejidos. 

«El otro temor está relacionado con los resultados que puede arrojar la prueba. Tenemos que inculcar a las personas a perder ese miedo, porque si uno se hace un chequeo preventivo y se detecta una lesión, esta generalmente se cura. El cáncer en estadios tempranos es curable», sostiene.

Segunda causa de muerte

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicó que en el 2018 se diagnosticaron cerca de 3.8 millones de casos nuevos de cáncer en las Américas. De esas cifras, 1.4 millones de personas murieron por esta causa. 

En el caso de nuestro país, los cánceres más frecuentes en hombres y mujeres son:

la próstata con una incidencia del 21.7 % y el cáncer de mama del 25.2 %. Así también, el Ministerio de Salud proyecta que al año 2030 la incidencia de cáncer se incrementará en 32 %, llegando a 5 millones/año.