Cada año vemos con ahínco que nuestras autoridades apostarán por un mejoramiento de la salud mental; sin embargo, cifras de la OMS revelan que La Libertad no apuestan por una oportuna atención de los pacientes que padecen de algún trastorno mental.

La salud mental pasa desapercibida por las autoridades liberteñas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que nuestra región solamente invierte anualmente S/ 8 per cápita cuando debería ser S/ 37, respectivamente. Estas cifras reflejan la desidia de las autoridades para atender a la población que padece de algún trastorno mental. Entre enero y abril del 2020, se detectaron un poco más de 156 mil casos de ansiedad y cerca de 70 mil personas padecieron de depresión. Estas cifras colocan al Perú en la lista de los países con un alto índice de problemas mentales.

La Defensoría del Pueblo reveló que, 8 de cada 10 personas con un trastorno mental, no reciben el tratamiento adecuado y oportuno. Situación que empeora ante la crisis económica que sufren miles de peruanos y por la que no pueden acceder a un profesional de la salud mental. Se suma la pandemia del covid-19 porque la reactivación económica ha sido nula por varios meses.

Según el Ministerio de Salud (Minsa), en los jóvenes mayores de 18 años, el 61.5% sufre por algún tipo malestar emocional, en tanto, el 34.9% presenta sintomatología asociada a depresión moderada a severa. En el caso de los niños y adolescentes el 30% sufre de riesgo de presentar un problema de salud mental de tipo emocional. Trastornos mentales que contribuyen de manera significativa a la reducción de la productividad, discapacidades y eleva de cierta forma el desempleo. Según OMS, se estima que los costos totales para tratar la salud mental ascienden al 4% del Producto Bruto Interno (PBI) de cada país; sin embargo, la atención de la salud mental sigue siendo un tema desatendido por parte de los gobiernos en gran parte del mundo incluyendo al Perú.

Realidad presupuestal

Según la OMS, cada país debería destinar una inversión per cápita anual un aproximado de 37 soles. Esta situación no ocurre en nuestro país. Tan solo la región Moquegua es la única que invierte por encima del promedio, el resto ni siquiera está cerca de la media. En el caso de La Libertad, esta región invierte menos de 8 soles por persona, pese a ser uno de los departamentos con más población en el Perú después de Lima.

En el resto del país, la problemática es similar al caso de La Libertad, en Lima Metropolitana se invierte solo S/29; Apurímac, S/28; Madre de Dios, S/26,86. Entre tanto, la región con la menor inversión es Lambayeque con tal solo 4 soles. Inversión deficiente que provocó que se registraran 12 suicidios en lo que va del 2021, según el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef).

Mientras que a nivel nacional, la terrible cifra alcanza los 103 suicidios en Lima, Arequipa con 94, Cuzco con 80, Junín con 43, Huánuco con 28, Puno con 27, Cajamarca con 25, Ayacucho con 22, San Martín con 21 y La Libertad con 20. Todas ellas coincidentemente no llegan a cubrir la inversión per cápita recomendada por la Organización Mundial de la Salud.

Pero el único problema no solo sería el presupuesto, sino también, la distribución. En declaraciones a El Comercio, el director de Salud Mental del Minsa, Yuri Cutipé, señaló que, si bien es cierto, desde el 2015 hay una mejora sustancial del presupuesto anual destinado a la salud mental, pasando de 211 millones de soles a 573 millones de soles en 2021.  Esto no se ve reflejado debido por las brechas que existen a nivel nacional.

“Pese a ello hay mucho por mejorar y acortar brechas en regiones en donde la inversión per cápita aún está muy por debajo del promedio mundial. No seguir incrementando el presupuesto, sobre todo con los efectos que viene dejando la pandemia sería un error grande”, señaló.

Ley 30947, ¿el gran problema de todo?

Noticias Trujillo conversó con el decano del Colegio de Psicólogos de La Libertad, José Rodríguez, y nos comentó que el problema de la salud mental en nuestro país se agravó más tras promulgarse la Ley N.° 30947 durante el gobierno de Martín Vizcarra Cornejo.

Dicha norma, que tiene por objetivo garantizar el acceso a los servicios, la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación en salud mental, no ayudaría en solucionar el problema, sino más bien agravarla, según Rodríguez. Y es que el problema de dicha ley radica en que se implantó el intrusismo. Término en el que se refiere que otros profesionales que no son especializados en tratar la salud mental puedan hacerlo. Menospreciando, de cierta forma, el trabajo que realizan los psicólogos en nuestro país. 

“Tras la promulgación de la Ley, se faculta que otros profesionales puedan tratar la salud mental sin siquiera conocer cómo hacerlo. Esto sin duda alguna nos minimiza y nos deja a un lado a todos los psicólogos. Ahora, hasta una enfermera puede dar charlas sobre los problemas de la salud mental. Sin embargo, nosotros somos los que conocemos el tema”, expresó Rodríguez.

Para una muestra de ello, este medio pudo corroborar que en algunos centros de vacunación contra la covid-19, algunas enfermeras realizan charlas de motivación. Esto con el fin de disminuir el miedo que genera las vacunas en ciertas personas. Dicha situación deja de lado a los psicólogos quienes son los que son especialistas en el tema.

Tanto para tan poco

Cerca de 2 mil 500 psicólogos cuenta La Libertad para cubrir a los más de 2 millones de liberteños. Sin embargo, el decano José Rodríguez nos comenta que en la última convocatoria para cubrir puestos de psicología solo hubo siete plazas para toda la región. Cantidad que es poco a diferencia de otros profesionales de la salud.

«La Libertad tiene un promedio de 2 500 psicólogos para atender a la gran cantidad de población que se tiene. A pesar de ello, en la última convocatoria solo hubo siete plazas en psicología, esto es insuficiente. A otras profesiones le dan más plazas. Así no se puede atender a aquella población que padece de un problema mental en la región», recalcó.

Además, la OMS reveló que también el problema radica en el número de psiquiatras que se tiene por cada 100 mil habitantes América Latina. El número es inferior en todos los países al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que es de casi 17 por cada 100.000 habitantes. Esto sugiere que muchos países de la región actualmente no invierten lo suficiente en la atención de la salud mental. Como ocurre con muchas otras especialidades médicas.

Perú tiene solo 2.9 psiquiatras por cada 100 mil personas. En total, el país cuenta con 1082 psiquiatras colegiados, según el Colegio Médico del Perú, lo que significa apenas un psiquiatra para un promedio de 29 mil 500 personas. En el caso de La Libertad, la situación es realmente preocupante. Tan solo se tiene 45 psiquiatras para una población que supera los 2 millones de habitantes. Es decir, 0.000045 psiquiatras por cada 100 mil liberteños.

Situación que preocupa

En La Libertad, el 80% de los pacientes que acuden a un centro de salud, piden atenderse por depresión. El psicólogo José Rodríguez indicó que las atenciones por duelo patológico pasaron de 3 a tener cerca de 400 atenciones en promedio. Esta situación sería desencadenada principalmente por la pandemia de la covid-19. Asimismo, los casos de violencia familiar se elevaron considerablemente en el último año. Ahora, las estadísticas nos muestran que en niños y niñas de 12 años se están presentando estos cuadros depresivos.

“La situación es crítica. Antes de la pandemia se tenía un promedio de 3 a 5 pacientes por duelo patológico, ahora tenemos hasta 400 en promedio. También los casos de violencia en el hogar se han elevado”, expresó.

Más de 200 personas decidieron acabar con sus vidas en el Perú, lo que podría significar que para finales de diciembre la cifra de suicidas supere los 614 registrados en todo el 2020, debido principalmente al impacto de la pandemia, que ha generado ansiedad y estrés crónico en la población. Así lo dio a conocer la médica psiquiatra del Hospital Víctor Larco Herrera (HVLH) del Ministerio de Salud, Julissa Castro, quien destacó que la carencia del acompañamiento social de la familia y amistades son factores importantes para esta tendencia.

“Las causas del suicidio son multifactoriales; sin embargo, con mayor frecuencia los pensamientos suicidas pueden ser el resultado de una situación muy abrumadora donde la persona siente que ya no puede afrontar, viendo la autoeliminación como una posible solución. Además, puede existir alguna condición genética sobre todo en quienes tienen antecedentes familiares que han cometido o han tenido intentos suicidas”, indicó.

La necesidad de implementar los centros comunitarios

La Libertad cuenta con 12 Centros de Salud Mental Comunitarios, de ellos 7 están en la provincia de Trujillo (Trujillo, El Porvenir, La Esperanza, Moche, Víctor Larco y Florencia de Mora) y una en cada provincia de Virú, Chepén, Otuzco, Sánchez Carrión y Ascope, que siguen laborando como parte del equipo de primera línea.

La salud mental es un tema prioritario en la agenda pública.  El fortalecimiento de las comunidades requiere que las personas tengan acceso a profesionales preparados, para lo que hace falta un mejor planeamiento de nuestros sistemas de salud y planes educativos que formen a médicos con conocimiento científico y una visión integral del doliente.