En el quinto día de paro nacional de transportistas tras el alza del combustible y alimentos de primera necesidad, pobladores de Huancayo radicalizaron sus protestas en donde se registraron saqueos a supermercados, bancos, cajeros, mercados, tiendas locales entre otros.

Incluso, al mediodía de ayer viernes, agricultores, amas de casa, comerciantes se unieron a los protestantes quiene llegaron hasta la sede del Gobierno Regional de Junín y le arrojaron piedras, además de intentar quemarla. La fachada del local quedó destrozada, mientras que, en su interior, un módulo de atención al ciudadano quedó afectado.

Entre las arengas de los protestantes, se repiten las siguientes consignas: “¡Lima sin comida si no hay solución! ¡Castillo y Congreso, la misma porquería!”.

Los transportistas y pobladores en general piden al presidente Pedro Castillo que pida disculpas públicas tras indicar que las manifestaciones vienen siendo pagadas. Y sobre todo resolver el incremento de precios y la alta inflación que afecta al país en general.

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