La oficina de la Defensoría del Pueblo en La libertad señaló que el comercio ambulatorio se ha duplicado en Trujillo; además, los vendedores no respetan el distanciamiento social ni las medidas de bioseguridad para prevenir contagios del COVID-19.

Durante un recorrido por las calles María Eguren, Francisco de Zela, Atahualpa, José Gálvez y las avenidas César Vallejo, Sinchi Roca y Los Incas, la defensoría percibió que no se cumplen las medidas impuestas por las autoridades, como la desinfección de los objetos a vender, entre otras medidas.

Asimismo, advirtió que se han ampliado los negocios de venta de comida. Ante esto, la Defensoría del Pueblo pide al Gobierno Regional y a la Municipalidad Provincial de Trujillo que se coordine la habilitación de espacios temporales para reubicar a los ambulantes, para evitar el incremento de infectados.

En este sentido, la institución indicó que estas medidas se efectuado con éxito en diferentes regiones del país; a través de la implementación del distanciamiento mínimo con marcas en los suelos, puntos de lavado de manos y desinfección de la mercadería.